viernes, 24 de octubre de 2025

Con-tacto

 


Cuatro estampas elaboradas en frotagge con crayones sobre una servilleta-blonda de papel, con bases-matrices hechas en láminas construidas en termoformado a partir de elementos orgánicos de la vida cotidiana, como hojas, semillas, flores, pedazos de fruta; otros comestibles como galletas y papas fritas; y caracteres textuales.


El Colectivo LEE-A, conformado en el Laboratorio de Experimentación Electro-Editorial e integrado por parte de su equipo, participó en el 7° Salón de Gráfica Universitaria Nacional, Edición Latinoamérica: Impresión expandida, con la obra Con-tacto, elaborada de forma colaborativa a partir de las reflexiones materiales, conceptuales y sensibles que se han desarrollado en el ejercicio de creación colectiva que caracteriza este espacio.

La exposición del Salón se llevó a cabo en Proyecto Binario, espacio cultural en el Barrio San Felipe de Bogotá, el 24 de octubre de 2025.






El acercamiento sensible a la realidad está atravesado por los diversos procesos de comunicación que habitan el espacio intersticial entre cuerpos. Esta serie recoge, a través de la huella —o el indicio—, elementos orgánicos de la vida cotidiana que se transmiten por medio del contacto en calor permitido por el termoformado, como técnica que permite capturar huellas de difícil uso como matriz en su estado común, para entrar en una relación táctil entre el papel y los crayones de colores; mientras es atravesado por los lenguajes del día a día que permiten mantener una comunicación a distancia a través de un chat que convierte el tacto en caracteres simples que involucran significados afectivos, como “XD”, “ª”, “F”, “bro”, “mk”, entre otros. El cruce entre ambas dimensiones, genera, desde una suerte de naturaleza muerta, la memoria, desde la gráfica, de las diversas capas de sentido que atraviesan nuestra vida contemporánea y que se materializan desde el gesto particular y uso expresivo del color de las participantes del colectivo.


















Artistas participantes:

María Alejandra Escobar Moreno

Ana María Cortés Rodríguez

María Andrea Cruz Niño

Clara Eugenia Unigarro Tarazona


martes, 7 de octubre de 2025

Exposición Guioné No. 1 y LEE-E

 


Para el lanzamiento de Guioné No. 1: Floppy Disk (Manifiesto), se realizó una exposición de esta edición en el marco de la Semana 11: Manifiestar, en el hall de exposiciones del Edificio Gerardo Arango S. J. de la Facultad de Artes de la Pontificia Universidad Javeriana, del 6 al 22 de octubre de 2025.

La muestra incluyó un despliegue de cada página de Guioné No. 1, junto con algunos elementos de su proceso, como bocetos del inserto en acetato y páginas previas al recorte.

Asimismo, se instalaron dos computadores desde los cuales fue posible la interacción directa con su edición electrónica.

Como parte del conjunto expositivo, se presentó también una pequeña muestra de proyectos elaborados en LEE-E, que incluía piezas finalizadas —como los Libros de visitas realizados en el marco del Encuentro Re-Mediaciones—, además de objetos fundamentales de procesos, como los dispositivos de construcción de Impresiones de un día y fragmentos de otros proyectos, entre ellos el Tarjetero del Consultorio Gráfico y Guioné Trailer.

De esta forma, fue posible presentar a Guioné como la primera publicación de LEE-E, al tiempo que compartir expositivamente los procesos y proyectos que se desarrollan en el Laboratorio y que han configurado formas particulares de expresión colaborativa.





















Montaje por: Alejandra Escobar, Andrea Cruz, Ana Cortés, Clara Unigarro y Ronald Meléndez.

Apoyo en montaje por: Jacquin Loaiza, Billy Barrios, Omar Arias y Sofía Sánchez.


lunes, 6 de octubre de 2025

Impresiones de un día 2.0 (picnic de publicación colectiva-participativa)

 


Acción colectiva de impresión en frottage con láminas realizadas en termoformado e intervención con sellos hechos en grabado en relieve sobre borradores, para la publicación de Guioné (6 de octubre de 2025).
 


LEE-E hizo parte de los eventos inaugurales de la Semana 11: Manifiestar de la Carrera de Artes Visuales de la Pontificia Universidad Javeriana, con la construcción de una nueva acción de Impresiones de un día, que, en esta edición 2.0, se adhirió al concepto de picnic planteado por la Carrera para generar un espacio de composición gráfica en torno a lo orgánico, la comida y la experiencia sensible de estar presente en un espacio de comunidad en torno a la merienda al aire libre.




En esta oportunidad se dispuso una serie de cincuenta láminas nuevas realizadas en termoformado para la elaboración de las imágenes. Estas catalizaron las huellas de elementos orgánicos —como hojas, flores, semillas, pasto y cáscaras, entre otros—, al igual que de objetos comestibles, como pedazos de frutas, galletas, papas —procesadas y sin procesar— y demás piezas asociadas a los lenguajes de lo consumible, como anillas de lata.




Se propuso la realización de las imágenes en servilletas-blondas de papel que, como variación del formato anterior, además de permitir un uso más libre y creativo en la composición, remiten a la idea objetual de lo comestible, en una propuesta que apela a la sensación táctil y visual de aquello que articula un picnic, pero desde su realización gráfica como publicación.




Es así como, en esta edición 2.0, el proceso de publicación se enfoca en la acción material y gestual que propicia el picnic como espacio de contacto y contemplación del entorno orgánico y de lo comestible, bajo un deleite estético del estar presente.

Como lo plantea Byung-Chul Han en Loa a la tierra, existen unas dinámicas dimensionales en la relación entre el control de lo humano y lo orgánico, que dan cuenta de un proceso temporal donde se negocian ritmos entre los diferentes agentes vivos y se hacen inminentes los espacios de quietud y contemplación, contrapuestos a las dinámicas propias de la inmediatez contemporánea, que dan lugar a una sensibilidad estética de la presencia espacial (2019). Por ello, desde la reflexión anterior sobre la tensión entre los estadios semióticos de la huella-indicio y los símbolos-abstracciones, se plantea un uso de las matrices desde una relación táctil que parte de aquellos indicios presenciales y experienciales que dan cuenta de un estado de creación y de impresión que hacen inminente el diálogo con el tiempo de su proceso.

El picnic ha sido un escenario de amplia representación en las artes visuales desde el siglo XVIII y, a través de ello, ha desplegado reflexiones profundas sobre el carácter de domesticación de lo orgánico que conlleva la modernidad. La práctica misma de comer en un entorno natural, a la vez que controlado, da cuenta de la nostalgia romántica por los entornos naturales y revela un espíritu de anhelo por la quietud de los espacios orgánicos, en simultáneo con su capacidad de cambio abrupto y su ferocidad contenida (Miller, 1989). Por otra parte, también se revela, a lo largo de su historia, como una suerte de ritual que ha funcionado para consolidar nociones de clase en torno a su práctica, ligadas, asimismo, a la industrialización y al anhelo por el ocio conceptualizado como retorno a lo natural (Miller, 1989).

Es así como el picnic guarda muchos elementos de las tensiones de la modernidad y se presenta, a la vez, como una dinámica espacio-temporal de contemplación y de fuga del frenetismo industrializado y de la cotidianidad urbana, que involucra el lidiar con las otredades del entorno orgánico, imposibles de controlar o domesticar totalmente. Desde allí, la artista Kaisu Koski propone el picnic como una metodología del performance y de la imagen en movimiento, pues, aunque su práctica conlleva un fuerte peso histórico como acción simbólica en la tensión entre clases, la horizontalidad que implica, tanto de lo humano como de lo comestible —pues se tienden ambos sobre el césped—, hace inevitable el contacto con otredades radicales y con el carácter incontrolable del medio ambiente (2024).

La reflexión propuesta desde LEE-E implica, así, tener en cuenta estos elementos para pensar el picnic mismo como una potencial metodología de la gráfica, que involucra el hacer consciente de la reproducción desde las matrices a través del contacto, en un proceso gestual con sus demandas temporales y bajo las condiciones atmosféricas de la espacialidad al aire libre.

Los elementos orgánicos desde los que se construyeron las matrices no son de fácil reproducción por sus propias cualidades corpóreas y representarían un reto para un ejercicio de frottage directo, por lo que la captura a través del calor, mediante el termoformado, resulta vital para su reproductibilidad, que posteriormente se concreta por medio del carácter táctil del gesto con los crayones. En consecuencia, hay un ejercicio de remediación de largo aliento que le otorga al proceso de publicación una serie de capas y estadios en los que se involucra una temporalidad propia y un accionar gráfico que convoca tanto a la colectividad como al contacto.

Como parte de la reflexión sobre aquello incontrolable en relación con las otredades que atraviesan el picnic desde lo orgánico, se dispuso también una serie de seis sellos de insectos, hechos en grabado en relieve con borradores como superficie de matriz. Esto involucra, además, la noción de bug proveniente de la informática, pues, de la misma forma en que las criaturas simplemente aparecen en el entorno e interpelan aquello que está definido o programado desde la disposición humana del picnic, los errores que surgen en los softwares provienen de aquello que no logró organizarse o delimitarse en su escritura, generando una irrupción en su entorno. Todo ello en un paralelismo que remite a los límites de lo programable.




El formato, por su parte, además de remitir a la semiótica de lo comestible, despliega una reflexión sobre su cualidad misma como soporte de alimentos, que cataliza aquellos elementos dispuestos desde la gráfica. Por otra parte, permite unos diálogos particulares de composición desde lo circular, que dan lugar a potenciales juegos cromáticos, narrativas y apropiaciones de las imágenes.



Como contraste con la noción de huella y contacto, también se dispuso un panel metálico —bajo la misma diagramación anterior de Impresiones de un día— que podía ser intervenido con el uso de magnéticos de los íconos de Power Point. A los participantes se les invitó, entonces, a construir sus impresiones en el panel, lo cual generó composiciones sintéticas y abstractas propias de las lógicas digitales.

Con todo, se generó un espacio reflexivo en torno a la noción de picnic, en el que fue posible repetir el ejercicio de frottage propuesto en su versión anterior, pero bajo las particularidades de un enfoque sobre lo orgánico, la huella y la interrelación que genera el espacio de encuentro en torno a la comida.
















Participantes del proyecto:

Conceptualización y diseño del proyecto y de la publicación por María Alejandra Escobar, Andrea Cruz, Ana María Cortés, Clara Unigarro y Ronald Meléndez.

Construcción de matrices por María Alejandra Escobar, Andrea Cruz, Clara Unigarro y Ronald Meléndez.

Diseño, conceptualización y realización de los sellos por Clara Unigarro.

Realización de contenido para redes por Andrea Cruz y Ana María Cortés.

Facilitación de la actividad por Alejandra Escobar, Andrea Cruz, Ana María Cortés y Clara Unigarro.


Bibliografía:

Han, B.-C. (2019). Loa a la tierra: Un viaje al jardín. Herder.

Koski, K. (2024). Picnic methodology: Rethinking multispecies relationships through alfresco meals. Sheffield Hallam University Research Archive (SHURA). 

Miller, A. L. (1989). Nature’s transformations: The meaning of the picnic theme in nineteenth-century American art. Winterthur Portfolio, 24(2/3), 113–138. The University of Chicago Press.


Con-tacto (proceso)

 




Para la participación en la convocatoria del 7° Salón de Gráfica Universitaria Nacional, parte del equipo de LEE-E se reunió en torno a la creación de una pieza colectiva que integrara las reflexiones trabajadas en los espacios de encuentro y creación, mediante la construcción de una serie que diera cuenta de las exploraciones materiales del frottage —a partir de las láminas elaboradas en termoformado— y de las reflexiones conceptuales sobre las nociones de huella y signo, articuladas bajo el contraste entre la captura sensible del carácter háptico de las texturas orgánicas y la construcción abstracta de significación a partir de los caracteres propios de los lenguajes de uso cotidiano en lo digital.

De esta forma, cuatro estudiantes de Artes Visuales de la Pontificia Universidad Javeriana habitaron el Laboratorio como lugar de diálogo y creación para realizar en conjunto una serie que recoge tanto el hacer colectivo como la sensibilidad gestual de cada una.
















Participantes del proyecto:

María Alejandra Escobar Moreno

Ana María Cortés Rodríguez

María Andrea Cruz Niño

Clara Eugenia Unigarro Tarazona



miércoles, 1 de octubre de 2025

Impresiones de un día 2.0 (proceso)



Aunque el proceso de esta edición de Impresiones de un día resultó más corto y fluido gracias a todo lo heredado —tanto técnica como conceptualmente— de su predecesora, se realizaron ejercicios particulares para esta nueva publicación que respondieran al contexto y al concepto específicos sobre el carácter del picnic y la elaboración del diálogo con lo orgánico.



Esto implicó la creación de cincuenta láminas nuevas en termoformado que, en esta ocasión, respondían al parámetro curatorial de construirse a partir de materiales y texturas orgánicas o vinculadas con lo comestible. A partir de tales criterios, el equipo de LEE-E reunió hojas, semillas, flores, frutas, galletas, papas, entre otros elementos, para realizar diferentes composiciones y selecciones que permitieran nutrir el bagaje visual del picnic gráfico.






Por otra parte, se llevó a cabo una reflexión y exploración material en torno al soporte, pues este debía responder, del mismo modo, al marco contextual y conceptual del picnic. Fue así como se probaron diversos papeles asociados al soporte y consumo de comida, como servilletas, toallas de cocina, papel parafinado o kraft, entre otros. El resultado de este proceso fue la selección de las servilletas-blondas de papel, que funcionaron de manera óptima para el frottage y propiciaron un ritmo visual nuevo a partir del formato redondo, el cual, además de aportar el lenguaje visual de lo comestible, genera dinámicas gráficas desde su propio calado.





En medio de estos procesos técnicos y materiales, también se desarrollaron espacios de conversación en el Laboratorio, que posibilitaron la consolidación conceptual de esta edición y abrieron lugares de reflexión y pensamiento en torno a las tensiones del picnic.

























Participantes del proceso: 

Alejandra Escobar, Andrea Cruz, Ana Cortés, Clara Unigarro y Ronald Meléndez.

martes, 30 de septiembre de 2025

Guioné No. 1

 Guioné No. 1: Floppy disk (manifiesto)



(esta es una previsualización de la versión electrónica. Para su lectura completa y óptima, que involucra diversos elementos de interactividad, animación y sonoridad, se recomienda descargar el archivo y ejecutarlo localmente haciendo doble clic en el archivo).












El primer número de Guioné propone una interpretación conceptual del enfoque postdigital del laboratorio a partir de una apropiación simbólica del floppy disk, haciendo públicas las ideas que lo fundamentan y que, a manera de manifiesto, expresan la postura crítica y el enfoque que pretende asumir como proyecto editorial, escenario de investigación-creación y colectivo artístico.
La versión impresa plantea a través de la alusión al diskette de 3 ½ una publicación que en su materialidad física pretende cuestionar y reivindicar los procesos analógicos en la producción y el pensamiento digital contemporáneo, en términos de Richard Gibson, la literatura electrónica en papel, recordando tanto la obsolescencia que el medio digital produce continuamente sobre su propia tecnología como el contraste que genera con la perdurabilidad y estabilidad del impreso.
Las ideas del laboratorio y de su publicación, son abordadas en el impreso mediante tres formas de escritura, proponiendo un ejercicio en la lectura de los contenidos que construyen significado por la asociación que su construcción visual-verbal elabora en torno a su mediación. El primero, responde a las formas como el texto se adopta comúnmente en el impreso efímero y su carácter informativo como medio difusor de contenidos. El segundo, propone a través de la sintaxis en la escritura de programación una alusión a la pantalla y los procesos de escritura necesarios para su ejecución, una propuesta que acerca esta interpretación de escritura a un ejercicio de poesía de código. El tercero, recuerda las posibilidades que en la diagramación de textos y adaptación de su forma habilitó extensamente el concepto de autoedición introducido por aplicaciones de diseño en computador.
La pieza incluye un elemento visual que responde a la apropiación de una de las ilustraciones realizadas por Robert Fludd para su obra Utriusque Cosmi, Maioris scilicet et Minoris (1617-1621), que representa la nada anterior al universo y que en su hibridación con el disco magnético del floppy disk permite entenderse como un lienzo en blanco dispuesto a llenarse de contenido “Et sic in infinitum...” (“Y así hasta el infinito...”).

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Su versión electrónica está construida mediante una exploración formal-material del floppy disk en diálogo con sus usos de lectura en pantalla, generados a partir de la relación intermedial entre el dispositivo de almacenamiento y el computador como lector-escritor.
La portada presenta una deconstrucción del logo de Guioné, que se fragmenta en múltiples piezas interactivas, las cuales invitan a la exploración de sus diversos componentes, que dirigen a las páginas constituyentes del manifiesto de la publicación.

Tanto la descripción de LEE-E (Laboratorio de Experimentación Electro-Editorial) como la síntesis de Guioné están albergadas en la exploración anatómica del disquete, que involucra movimientos, sonidos y formas abstractas específicas de su medio, mientras genera unos ritmos particulares de lectura desde la pantalla.

Los principios de Guioné están construidos por medio de un lenguaje textual que remite a la exploración del símbolo del sistema en Windows, bajo una lógica de exploración de un directorio específico dentro del dispositivo, de tal forma que el lector puede presionar la ilustración de enter, o salto de línea, para avanzar en la lista.

El statement de la publicación está dividido en seis páginas que, mediante un ejercicio influenciado por la poesía de código, presentan los diferentes apartados del espíritu de la misma, en diálogo con una serie de interactivos que, desde la síntesis visual, exploran a través de lo digital los con
ceptos de matriz, contenedor-contenido, remediación, índice, concepto y parásito.

Todas las páginas están elaboradas desde un duotono que hace uso del azul y el blanco para remitir al lenguaje de las pantallas contemporáneas al floppy disk, al igual que a la lectura y escritura que implica la navegación en sistema y la programación. De igual forma, la vía para regresar a la portada es mediante el comando /cd, que se utiliza en el símbolo del sistema para volver al menú principal.

Finalmente, la página editorial, o bandera, está construida como simulación de un pantallazo azul de la muerte, constituido por la información de la publicación en diálogo con un error producido por la mala lectura de un disquete.

En conjunto, esta versión genera una reflexión sobre las formas temporales y espaciales de lectura en pantalla, con sus mediaciones de lenguaje e interacción, así como con el reconocimiento anatómico de los dispositivos.

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Participantes de la versión física.

Ronald Meléndez: conceptualización, gestión editorial, diseño, diagramación, impresión y ensamblaje.
Clara Unigarro: Escritura de poesía de código.
Ana Cortés: Apoyo en la conceptualización de ensamblaje.



Participantes de la versión electrónica.

Clara Unigarro: conceptualización, gestión editorial, diseño, diagramación, animación y construcción de interactivos.
Ronald Meléndez: conceptualización.
Esteban Millán: paleta de color.

El contenido de ambas versiones fue logrado gracias al trabajo colaborativo en el Laboratorio de Experimentación Electro-Editorial, al igual que la construcción de las ideas que dieron lugar a su forma, por lo que se extiende un agradecimiento a cada uno de sus integrantes.